Publicado: 10 marzo 2026 • Actualizado: 1 junio 2026
Aragón es una de las regiones más completas de España para el turismo. Montañas, desiertos, ciudades monumentales, pueblos medievales, gastronomía de primer nivel y una cultura que se remonta a la Edad Media. Tanto si buscas aventura en la naturaleza, arte mudéjar declarado Patrimonio de la Humanidad o simplemente relajarte mientras degustas un buen vino, Aragón lo tiene todo. En esta guía te contamos las mejores cosas que hacer en Aragón en 2026.
El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es el espacio protegido más emblemático de Aragón y uno de los más antiguos de España (1918). Sus 15.600 hectáreas albergan el macizo de Monte Perdido (3.355 m), el tercer pico más alto de los Pirineos. La ruta más famosa es el Camino de la Cola de Caballo, un recorrido de 16 km que atraviesa el Valle de Ordesa hasta la cascada del mismo nombre. Otras rutas destacadas son la Faja de Pelay y la Ruta de la Cuneta. El parque es hogar del quebrantahuesos, el sarrio, el urogallo y el jabalí. Entrada gratuita, pero en temporada alta se recomienda llegar temprano o usar el transporte público desde Torla.
La Basílica del Pilar es uno de los templos más importantes de la cristiandad y el monumento más visitado de Aragón. Construida entre los siglos XVII y XVIII sobre una primitiva iglesia medieval, alberga la imagen de la Virgen del Pilar, patrona de la Hispanidad. La basílica es una obra maestra del barroco español, con sus torres, cúpulas adornadas con frescos de Goya y una fachada neoclásica. La visita incluye el Museo Pilarista y el ascensor a una de las torres para disfrutar de las mejores vistas de Zaragoza. La Plaza del Pilar, una de las plazas peatonales más grandes de Europa, alberga la Fuente de la Hispanidad y el Monumento a Goya.
Teruel es famosa por su arquitectura mudéjar, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La Torre de El Salvador, la Torre de San Martín y la Catedral de Santa María son los ejemplos más espectaculares, con sus filigranas de ladrillo, cerámica vidriada y techumbres de madera tallada. El mudéjar turolense es una fusión única del arte islámico y las tradiciones cristianas que floreció entre los siglos XIII y XVI. No te pierdas el Acueducto de los Arcos y el Mausoleo de los Amantes de Teruel, que narra la trágica historia de amor de Juan Diego e Isabel de Segura, la leyenda más romántica de Aragón.
La Sierra de Albarracín es una de las comarcas más hermosas de España. El pueblo de Albarracín, coronado por una muralla medieval y rodeado por el río Guadalaviar, es considerado uno de los pueblos más bonitos del país. Sus calles empedradas, casas de piedra rojiza y la Catedral de El Salvador transportan al visitante a la Edad Media. La sierra, con sus rodenos (formaciones rocosas rojizas), pinos y barrancos, ofrece rutas de senderismo, escalada y observación de aves. El Castillo de Albarracín y el Paseo Fluvial son paradas obligatorias.
El Pirineo Aragonés alberga las estaciones de esquí más importantes de la cordillera. Formigal-Panticosa es la más grande de España, con 180 km de pistas repartidos en seis valles. Cerler, en el Valle de Benasque, ofrece las cotas más altas (hasta 2.700 m) y nieve garantizada. Astún y Candanchú, en el Valle del Aragón, son ideales para familias y esquiadores principiantes. La temporada va de diciembre a abril, aunque algunas estaciones abren en noviembre si las condiciones lo permiten. El esquí sostenible es posible eligiendo alojamientos con certificación ecológica y compartiendo transporte.
El Palacio de la Aljafería es uno de los exponentes más importantes de la arquitectura islámica en España, construido en el siglo XI durante la taifa de Zaragoza. Con sus arcos de herradura, yeserías decoradas con motivos geométricos y el Patio de San Jorge, la Aljafería es un testimonio del esplendor de la Zaragoza musulmana. Posteriormente fue palacio de los Reyes de Aragón y sede de la Inquisición, por lo que conserva elementos mudéjares, góticos y renacentistas. Hoy es la sede de las Cortes de Aragón. La entrada incluye audioguía y la visita dura aproximadamente una hora y media.
Las Pasarelas de Montfalcó recorren el desfiladero del Congosto de Montrebei, un cañón de 500 metros de profundidad excavado por el río Noguera Ribagorzana en la frontera entre Aragón y Cataluña. La ruta de 4 km (ida y vuelta, aproximadamente 2 horas) discurre por pasarelas metálicas ancladas a la roca, ofreciendo vistas vertiginosas del cañón y las aguas turquesas del embalse de Canelles. Es una actividad apta para toda la familia, con dificultad baja. Se recomienda llevar calzado cómodo, agua y protección solar. El acceso es gratuito, aunque el aparcamiento tiene coste.
Dinópolis es un parque temático y científico dedicado a la paleontología, ubicado en Teruel capital. La provincia de Teruel es uno de los yacimientos de dinosaurios más importantes de Europa, con especies únicas como el Turiasaurus riodevensis, uno de los dinosaurios más grandes de Europa. El parque combina atracciones, exposiciones interactivas, un cine en 3D y un museo con esqueletos reales. La entrada incluye el acceso a la réplica del laboratorio de paleontología y un viaje virtual a la era de los dinosaurios. Es una actividad ideal para familias con niños.
El Pirineo Aragonés está salpicado de pueblos medievales de gran belleza. Aínsa, con su plaza porticada declarada Conjunto Histórico-Artístico, es uno de los más fotografiados. Jaca conserva su catedral románica del siglo XI y una ciudadela militar del XVI. Ansó mantiene la arquitectura tradicional pirenaica de piedra y madera, con calles empedradas y casas con tejados de pizarra. Torla es la puerta de entrada a Ordesa, con un casco antiguo de cuento. Estos pueblos son perfectos para una ruta en coche o bicicleta, combinando naturaleza y patrimonio.
La gastronomía aragonesa merece capítulo aparte. El ternasco asado (cordero lechal), el jamón de Teruel D.O.P., las migas aragonesas, las borrajas y la longaniza de Graus son algunos de los platos que no puedes perderte. Acompáñalos con los vinos de las denominaciones Somontano, Cariñena, Campo de Borja y Calatayud. La mejor manera de probarlo todo es recorrer las rutas gastronómicas de la región, visitar los mercados de Zaragoza y comer en los asadores tradicionales de los pueblos del Pirineo. Para una inmersión completa, te recomendamos nuestra Guía Gastronómica de Aragón.
El Monasterio de San Juan de la Peña es uno de los lugares históricos más importantes de Aragón. Situado bajo una impresionante roca en la comarca de la Jacetania, este monasterio medieval fue la cuna del Reino de Aragón y el panteón de los primeros reyes aragoneses. El claustro románico, con sus capiteles historiados que narran escenas bíblicas, es una obra maestra del arte medieval. Dicen que aquí se custodiaba el Santo Grial antes de llegar a Valencia. El entorno natural, con el Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y el Monte Oroel, es ideal para rutas de senderismo.
Los Valles de Hecho y Ansó, en el noroeste de la provincia de Huesca, son dos de los paisajes más vírgenes del Pirineo. El Valle de Hecho ofrece rutas como la Senda de los Pescadores y la Ruta de las Pasarelas de Os Lucas, que recorren barrancos y bosques de hayas. El Valle de Ansó, declarado Reserva de la Biosfera, conserva una arquitectura tradicional única y una cultura pastoril viva. En invierno, la nieve cubre los techos de pizarra creando estampas de cuento. Ambos valles ofrecen alojamientos rurales sostenibles y gastronomía de montaña.
A lo largo del Valle del Ebro se suceden castillos y fortalezas que defendieron la frontera entre los reinos cristianos y musulmanes durante la Edad Media. Destacan el Castillo de Loarre (Huesca), considerado el castillo románico mejor conservado de Europa; el Castillo de la Zuda en Zaragoza; el Castillo de Peracense (Teruel), tallado en la misma roca; y el Castillo de Mora de Rubielos, joya gótica. Una ruta en coche o bicicleta por estos castillos es una forma excelente de conocer la historia medieval de Aragón.
El Pirineo Aragonés cuenta con varios balnearios termales que aprovechan las aguas mineromedicinales que brotan de la montaña. El Balneario de Panticosa, a 1.600 metros de altitud, es el más famoso, con sus piscinas de agua caliente y vistas espectaculares. El Balneario de Benasque ofrece tratamientos termales en un entorno de alta montaña. También hay aguas termales naturales gratuitas en zonas como el Puente de los Banys Vells en Benasque. Es la actividad perfecta para relajarse después de un día de senderismo o esquí.
La Ruta del Vino de Somontano es una de las más completas de España. Incluye la visita a más de 30 bodegas, la mayoría con arquitectura moderna y vistas a los viñedos, catas maridadas, restaurantes de alta cocina y alojamientos rurales. La ruta pasa por localidades como Barbastro, Alquézar y Salas Altas. Alquézar, con su colegiata y su casco medieval, es uno de los pueblos más bonitos de la ruta. La Ruta del Vino de Somontano es perfecta para una escapada de fin de semana en cualquier época del año, combinando enología, patrimonio y naturaleza.
Para disfrutar de todo lo que Aragón ofrece, te recomendamos planificar tu viaje con antelación. La mejor base para explorar la región son las tres capitales de provincia —Zaragoza, Huesca y Teruel—, cada una con su personalidad. Desde Zaragoza puedes llegar en AVE a Madrid en poco más de una hora, y en coche a Ordesa en dos horas y media.
Al reservar tu alojamiento a través de EcoHotels IMPT, no solo obtienes el mejor precio garantizado (el mismo que en Booking.com), sino que también contribuyes a eliminar 1 tonelada de CO₂ por cada reserva y recibes un 5% de cashback. Además, los nuevos usuarios obtienen 5 EUR gratis al registrarse. Más de 25.000 socios verdes ya forman parte de esta comunidad de viajeros comprometidos con el planeta.
Para más información, visita nuestras guías de Huesca, Teruel y Zaragoza, o consulta nuestra guía sobre la mejor época para viajar a Aragón.